Falsos mitos sobre la nutrición | Tienda ecológica online

Los 5 mitos más asumidos en nutrición que son falsos

Durante mucho tiempo, se dieron muchos consejos de nutrición que carecían de sentido y respaldo científico o que simplemente estaban basados en estudios poco fiables que, en algunos casos, llegaron a ocasionar repercusiones negativas en nuestra salud.

Afortunadamente, una gran cantidad de expertos en el área se han dedicado a revisar los datos y pruebas anteriores y han logrado desmitificar algunas de esas afirmaciones que han formado parte de nuestra cultura alimenticia y nutricional.

Hoy te traigo de la mano de Merkabio y Nutrición Sin Más, 5 de los mitos nutricionales que tenemos más interiorizados desde siempre y que no son del todo acertados. 

Primer Mito en nutrición: La dieta más efectiva es rica en carbohidratos y baja en grasas

Según la mayoría de las autoridades sanitarias y gubernamentales, independientemente de cómo seas o estés por dentro, una dieta rica en carbohidratos y baja en grasas es una de las mejores opciones para tener buena salud y perder peso.

Pero ¿existe evidencia científica detrás de recomendaciones tan tajantes como esta? La respuesta rotundamente es un NO.

Por un lado, los estudios más recientes han confirmado que las grasas saturadas no son perjudiciales y tampoco aumentan el riesgo de enfermedades cardíacas.

Además, sí es un hecho confirmado que el consumo de grandes cantidades de carbohidratos genera picos de glucosa en la sangre, ayudando a desarrollar resistencia a la insulina y, por ende, aumenta el riesgo de padecer diabetes.

Desde que comenzó el auge de esta clase de dietas, los índices de obesidad y diabetes han aumentado sin que sus defensores hayan dado marcha atrás. 

Segundo Mito en nutrición: Los aceites más recomendables para cocinar contienen grasas poliinsaturadas

Por cualquiera de los lineales de supermercados y tiendas de alimentos podrás encontrar aceites vegetales y de semillas refinadas.

Estos aceites de cocina han ganado mucha popularidad debido a sus propiedades para disminuir el colesterol, pero se ha comprobado que a largo plazo ayudan a aumentar el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas dado que la gran mayoría se elaboran bajo un proceso de “hidrogenación”, en el cual se añade hidrógeno a  alta presión y temperatura en presencia de un catalizador metálico (normalmente níquel en base de sílice) para aumentar el proceso de la reacción química, logrando que el aceite se transforme en grasas sólidas, de forma que la planta o semilla de la que se extrae el aceite pierde casi la totalidad de todos sus nutrientes al sufrir un estado de solidificación.

El resultado es un aceite muy procesado con altos niveles de las siguientes grasas:

  • Grasas poliinsaturadas: se oxidan y se vuelven rancias a altas temperaturas, lo pudiendo perjudicar varias moléculas importantes.
  • Grasas trans: grasas tóxicas vinculadas a varios tipos de enfermedades, sobre todo cardiovasculares. La propia OMS ha pedido evitarlas lo máximo posible.
  • Grasa omega 6: provocan inflamación cambiando el equilibrio de los ácidos grasos omega 6 y omega 3 si se consume en exceso.

Si deseas cocinar con un aceite sano y beneficioso para la salud, elige un aceite de coco o un aceite de oliva virgen extra, Merkabio tiene muchas de estas opciones saludables, y todo un elenco de aceites ecológicos con el menor procesamiento posible… ¡no las dejes pasar por alto!. 

Tercer Mito en nutrición: El consumo de huevos aumenta el colesterol malo

Este mito se basa en la creencia de que la yema del huevo es la causante de aumentar el colesterol.

En serio … comer huevos sin yema es como comer un bocadillo sin pan, carece de sentido alguno. ¡con lo divertido y sabroso que es comer un buen huevo frito!

La yema es la parte del huevo que concentra casi todos los nutrientes, en especial, un nutriente esencial para el cerebro denominado colina, con excepción de la proteína que se encuentra en la clara.

Además, la yema también contiene numerosas vitaminas y minerales, pero sin embargo, hay que añadir que algo de cierto tiene este mito y es que es la parte del huevo que concentra grandes cantidades de colesterol, sí, pero este colesterol no tiene efecto alguno sobre nuestro organismo.

El 70% de las personas que consumen habitualmente huevo no presentan alteraciones en sus niveles de colesterol y tampoco mayores niveles en el índice de enfermedades del corazón.

Las pruebas son contundentes y concluyentes: no hay relación alguna entre el consumo de huevos y el incremento de colesterol en la sangre.

En MerkaBio, puedes disfrutar además de unos ricos y sabrosos huevos ecológicos, de esos que saben a los del pueblo, por lo que si quieres, puedes disfrutar doblemente de este alimento, por su sabor y por sus nutrientes.

Cuarto Mito en nutrición: Todas las calorías son iguales

El valor de una caloría no varía nunca, pero sus efectos en el cuerpo sí.

Hasta hace bien poco se pensaba que el número de calorías era más importante que su origen y esto se está demostrando erróneo.

El cuerpo humano tiene sus propios mecanismos para procesar las calorías que consumimos y quemamos, y no tenemos necesidad alguna de obsesionarnos con contar calorías de cada ingrediente que nos llevamos a la boca, algo muy habitual desde que nos informan de los valores nutricionales en la etiqueta de todo alimento …

Pero lo que es importante entender es que las calorías de una galleta no tienen los mismos efectos que las calorías de una fruta, por ejemplo, ya que comer una manzana te sacia pero comer una galleta te dará incluso más hambre y te incitará a seguir comiendo.

Si te has planteado perder peso, no te preocupes tanto por la cantidad de calorías que contiene un alimento sino por cómo éste afectará a tu cuerpo.

Quinto Mito en nutrición: La margarina es más saludable que la mantequilla

La margarina se ha presentado con la vitola de un sustituto más “saludable” para la mantequilla, sobre todo a efectos de reducir el colesterol.

Pero en realidad la margarina no es un alimento natural sino el resultado de un proceso industrial que implica la hidrogenación de aceites de origen vegetal, con las características explicadas anteriormente sobre los aceites vegetales refinados y que se pueden volver a traer a colación en este caso nuevamente con la margarina.

No obstante, y a raíz de estos descubrimientos, actualmente ya existen versiones de margarina con mucha menos cantidad de grasas trans y omega 6 y afortunadamente mucho más sanas que años atrás.

De esta forma, en Merkabio tenemos mantequilla ecológica que utilizan los ingredientes más naturales con el menor procesamiento posible.

¿Qué te han parecido estas rupturas de mitos tan habituales en nuestra alimentación cotidiana?, ¿los habías notado?, ¿sabías de ellos? … en cualquier caso lo importante es que aprendamos a comer mejor y a sentirnos mejor tan solo con un poco de información.

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