Qué es el aceite de coco | Merkabio es una tienda ecológica online

Qué es el aceite de coco, propiedades, cómo se cocina…

Todo lo que debes saber sobre uno de los productos estrella de nuestra tienda ecológica online, el aceite de coco

A lo mejor me llamas rara… yo puedo salir de casa sin el móvil o la cartera pero nunca me olvido de un frasquito de cristal con aceite de coco. Y va en serio.

Quizás te pueda parecer exagerado pero te cuento que siempre echo una cucharadita cuando me pido un café, y también me resulta útil para la piel en un momento dado.

Y es que desde que descubrí hace años este maravilloso alimento ya no puedo ni quiero pasar sin él. Me encanta, lo adoro, me declaro fan. Afortunadamente ya no soy una excepción, porque el coco, que hasta hace poco estaba demonizado, vive en estos momentos un proceso de reivindicación, muy justo.

Es cierto, el coco ha sido hasta hace bien reciente un producto considerado perjudicial y poco sano, debido a su alto contenido en grasas. Sin embargo, despacio y con cabeza (y estudios)  su buen nombre y las muchas propiedades  beneficiosas de este fruto van saliendo a la luz pública, y no creo que simplemente se quede en una moda de nutrición sin más, a medida que se va aclarando el eterno tema de las grasas y sus efectos, el coco se convierte en un campeón que ha llegado para quedarse.

¡El COCO! (así, con mayúsculas). Esa maravilla de la que se aprovecha todo, igualito que el cerdo pero en el reino vegetal! Todo vale en el coco, agua, pulpa, la leche de coco, y seguro que la cáscara también tiene utilidad, aunque ahora no me toca hablar de ello, sino del aceite.

Un producto, el aceite de coco, con excelentes propiedades debido a sus especiales características como grasa. Te lo cuento ahora y trato de explicártelo lo mejor posible.

¿Qué es el aceite de coco?

Evidentemente se trata de un aceite vegetal, totalmente natural. Te habrás dado cuenta si alguna vez has comido coco natural que la pulpa es bastante untuosa y resbaladiza, con lo cual extraer su aceite no es complicado. Si se hace con procesos sostenibles y ecológicos basta con prensar la pulpa, preferiblemente en frío. Así se obtiene el aceite.

Curiosamente es un aceite que casi siempre está en estado sólido a temperatura ambiente, excepto si hace mucho calor, a partir más o menos de los 25º ya se vuelve líquido. Con lo cual se puede comer a cucharadas, aunque lo habitual en sus múltiples usos es calentarlo para que se licúe.

El aceite de coco huele a coco y sabe a coco, una delicia, pero si estás pensando que cuando lo usas para freír la comida te va a saber a coco, pues no.

Características del aceite de coco

El aceite de coco, es grasa, al 100%, está claro. Y la característica principal es que el 90% de esa grasa son ácidos grasos saturados, y en una pequeña proporción mono y poli-insaturados (composición).

100 gramos de aceite de coco contienen 860 kcalorías y cantidades pequeñas de hierro, vitamina E y vitamina K.

El principal ácido del aceite de coco es el ácido laúrico, del que hablaremos después. También para 100 gramos, de ese 90% de grasas saturadas los distintos ácidos que la componen son estos:

  • Ácido Laúrico, 44,6 g
  • Ácido mirístico, 16,8 g
  • Ácido palmítico, 8,2 g
  • Ácido caprílico, 7,5 g
  • Ácido cáprico, 6 g
  • Ácido esteárico, 2,8 g
  • Ácido caproico, 0,6 g

El aceite de coco tiene además Ácido oléico (5,8 g por 100 g), y Ácido linoléico (1,8 g), respectivamente la grasa mono-insaturada y la grasa poli-insaturada.

He querido dar el detalle de los ácidos que contiene el aceite de coco para que seamos conscientes de que cuando comemos tomamos muchas decisiones sin saber qué es lo que ingerimos. Fijaos en la gran cantidad de ácidos grasos diferentes en este caso.

Como podemos ver casi la mitad del aceite de coco es ácido láurico. Se trata de un triglicérido de cadena media, con un gran valor ya que es un agente antibacteriano importante.

El ácido láurico se encuentra presente en la leche materna precisamente para proteger con su acción al bebé. Es más, se recomienda durante la lactancia que la madre consuma aceite de coco para multiplicar por tres la presencia del ácido láurico en la leche, y una vez acabada la lactancia continuar alimentando al niño con este ácido.

Tengo claro que he dicho que el aceite de coco es 90% grasa saturada y seguro que han saltado las alarmas… ¿Hemos dicho saturada?

En realidad no hay que preocuparse, debemos quitar el miedo generalizado a la grasa saturada, y con el tiempo y las investigaciones va cayendo esa creencia simplificada e infundada sobre la malignidad de las grasas saturadas, más bien, todo lo contrario.

Sin entrar en demasiados detalles, hay que comentar que estos triglicéridos de cadena media que forman la gran parte del aceite de coco, son unos ácidos grasos no convencionales, con un buen comportamiento dentro del organismo. Su absorción es muy rápida y sencilla.

Cuando se ingieren pasan directamente a la sangre desde el intestino, saltándose el sistema linfático y llegando al hígado. No se almacena como grasa, se convierte rápidamente en energía y activa la termogénesis, es decir que genera calor y gasto energético. ¡Es justo lo contrario de lo que pensamos de las grasas!

Comparativa con otros aceites

Si comparamos el aceite de coco con el de oliva, el de girasol y la mantequilla, las diferencias son evidentes.

Las calorías rondan los 900, excepto en la mantequilla que son algo más de 700, para 100 gramos en todos los casos.

La composición cambia. Ya hemos visto que el aceite de coco es grasa saturada al 90%, el aceite de oliva es una grasa mono-insaturada en un 73%, predominando el Ácido oléico, el aceite de girasol tiene un 50% de grasa mono-insaturada y un 35% de poli-insaturada, ganando en su composición el ácido linoléico; en el caso de la mantequilla, que contiene también proteínas y carbohidratos, es un 50% de grasa saturada, un 22% mono, y un 3% poi, y su principal ácido es el palmítico.

Pues ya se ve que todos son diferentes, y no habría que desechar ninguno en una buena dieta, sino utilizarlos con sabiduría…

Sí quiero comentar algo importante: el aceito de coco gana a todos los demás en cuanto a capacidad de calentarse para cocinar, ya que sus ácidos grasos no se estropean a altas temperaturas, su punto de humeo es muy alto, 180º nada menos, siendo de largo el más recomendable a la hora de echar en una sartén.

Propiedades y beneficios del aceite de coco

Son muchas las propiedades que se enumeran del aceite de coco. Los beneficios para la salud son grandes, siempre que en tu vida todo se combine y se realice con cabeza y corazón, y algo de sentido común. El aceite de coco no te va a salvar de nada si te alimentas fatal, eso tenlo claro, pero los beneficios estudiados han quedado muy claros:

  • Corazón: Reduce colesterol total y triglicéridos, y aumenta el HDL, según un estudio publicado por European Journal of Clinical Nutrition
  • Eleva el metabolismo: por el comentado efecto de termogénesis, lo cual provoca menos depósitos de grasa y favorece el adelgazamiento
  • Bueno para el cerebro: por la presencia de colesterol adecuada para su correcto funcionamiento, y cuerpos cetónicos que incluso se están estudiando terapéuticamente para mejorar el Alzheimer
  • Mejora la diabetes: por prevención de los daños cerebrales asociados con la hipoglucemia
  • Antibiótico y antifúngico: Por la presencia del comentado ácido láurico, siendo un potente combatiente contra bacterias, ejemplos, la Clamidia y la Cándida

Por qué encaja mejor en la dieta paleo que otros aceites

El coco es un alimento ancestral presente en infinidad de poblaciones indígenas incluso en la actualidad, siendo una parte importante de la dieta de lugares donde la palmera es predominante. Es más, estudios de poblaciones indígenas muestran el empeoramiento de su salud si reemplazan el coco por otros alimentos más procesados y de dieta industrial occidental.

Por eso en la dieta paleo el aceite de coco es una joya alimenticia, y no solo en la dieta paleo, lógicamente.

Y este hecho no significa que se desechen otros aceites. Aceite de oliva virgen extra es también oro puro para cualquiera, y un uso adecuado de la mantequilla, o sus variantes como el ghee. Pero en todo caso el aceite de coco tiene un puesto de privilegio dentro de una buena dieta.

Cómo se usa el aceite de coco

El aceite de coco se usa para cocinar, como veremos más adelante, pero también tiene múltiples usos dermatológicos, algo que no se nos tiene que olvidar.

  • Como crema hidratante natural
  • Para prevenir estrías
  • Usándolo en procesos de cicatrización
  • En el cabello, como mascarilla y acondicionador, siempre que no se tenga el pelo fino y graso
  • Para mejorar la salud dental mediante Oil Pulling, un enjuague con una cucharada de aceite de coco que combate placa y bacterias

Cómo cocinar el aceite de coco

Lo dijimos antes, cocinar con aceite de coco no significa que la comida nos vaya a saber a coco. Y cocinar con este aceite es realmente fabuloso, créeme. Las altas temperaturas que soporta manteniéndose estable le hacen muy recomendable a la hora de freír.

Además no es necesario poner una gran cantidad, de hecho menos de lo que utilizaríamos de aceite de oliva o girasol. Con una cucharada podrías hacer una tortilla francesa sin problemas.

Por ponerte un ejemplo de receta con aceite de coco, vamos con un salteado de verduras:

  • 2 puerros picados
  • 1 zanahoria cortada a dados
  • 100 g calabaza
  • 1 brócoli cortado
  • 3 cucharaditas de aceite de coco
  • 1 cucharada de salsa de soja
  • Jengibre rallado
  • 1 cucharada sopera de gomasio

Seguro que se te está haciendo la boca agua, a que sí. ¡Pues con el aceite de coco más sano que nunca!

Por qué utilizar aceite de coco ecológico

El aceite de coco virgen prensado en frío es el más saludable y el que mantiene las propiedades intactas. Es el aceite más ecológico y con un proceso de elaboración más natural.

Si bien es cierto que el cultivo de coco no necesita especialmente de pesticidas, hay procesos de refinado que deterioran el aceite por someterlo a altas temperaturas y filtrados. Evidentemente no son tan recomendables como un aceite de coco ecológico.

Conclusión

Vale, lo admito, he dado la chapa y mucho con esta maravilla de la naturaleza. Ya tenéis claro que si hubiese un club de fans del aceite de coco yo sería la presidenta, ¡qué menos!

Pero si he escrito tanto (y más que me he dejado en el tintero digital) es porque creo firmemente que incorporarlo a la dieta tiene múltiples beneficios para la salud. Y así lo he querido plasmar en estas líneas.

No creo que tomar un producto concreto cambiará tu vida de forma milagrosa, eso te lo quiero dejar claro. Nuestra existencia se compone de pequeños pasos y de unir todo lo que hacemos, queremos, y comemos con coherencia y ganas. Y, en esto, los chic@s de Merkabio son un referente. Merkabio no solo es una tienda ecológica online, sino que se preocupa además de sepamos lo que comemos en cada momento, y que nos expliquemos bien.

En cuanto a la coherencia, creo que comer los alimentos son los que el ser humano ha convivido más años, siglos y milenios, es una gran idea y un seguro de salud.

Y con esta filosofía del beneficio de lo ancestral, el coco es de los que gana por goleada. ¡Bienvenido de nuevo!

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